“Crimigración”: la criminalización de los inmigrantes, políticas de selectividad y re victimización

27 de junio de 2018

Por: Angela Marcela Olarte, Investigadora del CIPC.


En los últimos días hemos presenciado cómo el presidente de Estados Unidos Donald Trump, ha tenido que replantear algunas de sus políticas migratorias. Su política de “tolerancia cero” que permite procesar penalmente a los inmigrantes ilegales e incluso aquellos que estén en proceso de asilo, también permitía separar a los niños y niñas de sus… View Article

En los últimos días hemos presenciado cómo el presidente de Estados Unidos Donald Trump, ha tenido que replantear algunas de sus políticas migratorias. Su política de “tolerancia cero” que permite procesar penalmente a los inmigrantes ilegales e incluso aquellos que estén en proceso de asilo, también permitía separar a los niños y niñas de sus familias y enviarlos a un centro de detención para menores. En menos de un mes había separado aproximadamente a 2.000 niños de sus familias.

Lo anterior pone en cuestionamiento la aparente relación entre crimen e inmigración y sus efectos en las políticas de “securitización” y desarrollo. Esto cobra relevancia en un panorama como el de Colombia donde según Migración Colombia en el último año han llegado más de un millón de Venezolanos con vocación de permanencia.

Esta “securitización” de la migración se ha convertido en un círculo de vulneraciones de derechos humanos conllevando al aumento de políticas cada vez más excluyentes, y otorgando a los Estados “receptores” la facultad de interpretar la protección y el respeto de los derechos humanos según su conveniencia; convirtiendo su naturaleza inalienable en dádivas y en potestades que son ganadas y merecidas para ciertos grupos poblacionales.

Así mismo, las políticas que criminalizan a los inmigrantes ha generado una dicotomía entre “nosotros” y “ellos” (Vermeulen, 2018) que se va materializando no solamente en el lenguaje de la política sino también en la cotidianidad de los ciudadanos de origen. Ejemplo de ello, es la imagen de los inmigrantes que anteriormente representaban una fuerza de trabajo importante, se han convertido en amenazas y peligros a la “identidad”, a los valores de determinada sociedad, a su estabilidad y seguridad, especialmente en los países Europeos y en Estados Unidos.

En realidad no existe evidencia empírica que compruebe la relación migración-criminalidad, por el contrario, la política de inmigración ha sido construida con base en estereotipos y prejuicios, equiparando a los inmigrantes como criminales. En Estados Unidos diversos autores (Martinez, Rumbault & Ewing, 2015), han demostrado que hay una relación inversa entre migración y crimen, que la población inmigrante en prisión es menor a la población nativa y que los inmigrantes son menos propensos a cometer delitos.

De lo anterior se desprende esa paradoja frente a la protección y el respeto de los derechos humanos y la seguridad humana, que surgió después de la guerra fría como un cambio de paradigma en la concepción de seguridad como un tema meramente militar y de defensa del territorio a uno centrado en la gente independiente del territorio. La seguridad humana surgió como una garantía frente a las posibles amenazas y riesgos contra la humanidad como el cambio climático, las epidemias, la pobreza, etc., y hoy en día se ha convertido en un instrumento de control y poder por parte de determinadas élites (Duffield, 2013), para clasificar a la población y legitimar la violación de derechos humanos.

Las conmovedoras imágenes de los niños y niñas separadas de sus padres en Estados Unidos, nos llevan a la reflexión sobre las políticas migratorias que Colombia está en mora de expedir para la protección de los inmigrantes especialmente de la población venezolana, un país no puede en nombre de la seguridad humana y la paz, alejar la posibilidad de la realización del principio de solidaridad entre los pueblos y limitar nuestra humanidad. No podemos generar retrocesos y terminar como la inmortalizada obra de Charles Dickens de 1834 “Oliver Twist” donde la criminalización es selectiva y usualmente afecta a los más vulnerables.


Este video surgió en el marco del proyecto diálogos migrantes llevado a cabo en Barcelona y tiene dos objetivos: Mostrar las diferentes caras de la inmigración y aportar a la cohesión social dentro del barrio como un espacio de interacción, llamando a la reflexión, debate y expresión sobre los procesos migrantes que se están dando en Barcelona y en segundo lugar romper con el estigma que tienen los vecinos de un determinado lugar sobre los inmigrantes y viceversa.

Referencias:

Duffield, M, (September 2005). Human security: Linking development and security in an age of terror. Paper Prepared for Panel ‘New Interfaces between Security and Development’, EADI General Conference (pp. 2005–).

Ewing, Walter A. and Martinez, Daniel and Rumbaut, Rubén G., The Criminalization of Immigration in the United States (July 1, 2015). Washington, DC: American Immigration Council Special Report, July 2015. Disponible en: SSRN: https://ssrn.com/abstract=2631704

Howard-Hassmann, R. E. (2012). Human Security: Undermining Human Rights?Human Rights Quarterly 34(1), 88-112. Johns Hopkins University Press. Retrieved June 27, 2018, from Project MUSE database.

Vermeulen G. (2018). The securitisation of migration during the refugee crisis: The role of the EU institutes. Disponible en:  https://openaccess.leidenuniv.nl/handle/1887/57775.


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