La guerra no tiene rostro de mujer

20 de septiembre de 2017


Svetlana Alexievich es una escritora y periodista nacida el 3 de mayo de 1948 en Bielorrusia. Su vida, atravesada entre la existencia de la Unión Soviética, su caída y el período posterior a su caída, representa las transformaciones de la literatura, así como su potencialidad para reconstruir mundos a través de historias que mezclan el periodismo con la literatura, lo que ha hecho que su escritura se haya consolidado de forma polífónica o como se le ha nombrado ‘literatura de voces’

 

En 1983 escribió su primera novela titulada “La Guerra no tiene rostro de mujer”, fue Nobel de literatura en el 2016, año en el que visitó Colombia como invitada de honor a la Feria del libro y donde, además de felicitar el proceso de paz en curso para ese año, habló sobre sus experiencias con la guerra.

 

El libro La Guerra no tiene rostro de mujer, es una obra que busca evidenciar las narrativas de mujeres que participaron en la segunda guerra mundial, cuyas voces se invisibilizaron en las historias y relatos que se recogieron en los períodos de posguerra, marcados por la valentía y el heroísmo. En ella ilustra cómo fue la participación de mujeres combatientes del ejército rojo desde diferentes locaciones: los hospitales, el combate, los centros de educación, entre otros.

 

Antes de narrar las historias, su novela inicia en un acto diferente a muchas novelas, con extractos del diario del libro, parte titulada: La persona es más que guerra, donde trata su historia personal, lo que acerca al lector además de los relatos que retrata en la novela, a una imagen misma de la autora. Éste apartado, del que pertenece el fragmento puesto al inicio del artículo, es un acercamiento a lo íntimo, a lo personal, a lo que lleva a los escritores a narrar y transformar las cotidianidades en historias accesibles a las personas, capaces de conmover, sensibilizar y llegar a todas las personas sin distinguir su nivel de formación, ni su posición económica.

 

La literatura, sin duda, va un paso delante de la construcción académica en ese sentido. En ella, los sentimientos, las emociones, las opiniones tienen rienda suelta y componen una sinfonía llena de altibajos que alcanzan todos los oídos, conectan narrativas de diferentes partes del mundo y las acercan a lo sentido, aprendido y, en otras palabras, lo vivido.

 

A continuación, un fragmento de la obra de Svetlana Alexiévich de La Guerra no tiene rostro de mujer; apartado de “La persona es más que guerra” (extractos del diario de éste libro), como un espacio de lo personal, de la relación de la escritora con la guerra.

 

 

LA GUERRA NO TIENE ROSTRO DE MUJER

Svetlana Alexiévich

 

1978-1985

(…)

La aldea de mi infancia era femenina. De mujeres. No recuerdo voces masculinas. Lo tengo muy presente: la guerra la relatan las mujeres. Lloran. Su canto es como el llanto.

En la biblioteca escolar, la mitad de los libros eran sobre la guerra. Lo mismo en la biblioteca del pueblo, y en la regional, adonde mi padre solía ir a buscar los libros. Ahora ya sé la respuesta a la pregunta «¿por qué?». No era por casualidad. Siempre habíamos estado o combatiendo o preparándonos para la guerra. O recordábamos cómo habíamos combatido. Nunca hemos vivido de otra manera, debe ser que no sabemos hacerlo. No nos imaginamos cómo es vivir de otro modo, y nos llevará mucho tiempo aprenderlo.

En la escuela nos enseñaban a amar la muerte. Escribíamos redacciones sobre cuánto nos gustaría entregar la vida por… Era nuestro sueño.

Sin embargo, las voces de la calle contaban a gritos otra historia, y esa historia me resultaba muy tentadora.

Durante mucho tiempo fui una chica de libros, el mundo real a la vez me atraía y me asustaba. Y en ese desconocimiento de la vida se originó la valentía. A veces pienso: «Si yo fuera una persona más apegada a la vida, ¿me habría atrevido a lanzarme a este pozo negro? ¿Me habrá empujado a él mi ignorancia? ¿O habrá sido el presentimiento de que este era mi camino?». Porque siempre intuimos nuestro camino…

Estuve buscando… ¿Con qué palabras se puede transmitir lo que oigo? Yo buscaba un género que correspondiera a mi modo de ver el mundo, a mi mirada, a mi oído.

 

 

Bibliografía

Alexiévich S. (2015). La Guerra no tiene rostro de mujer. Penguin Random House Grupo editorial. Colombia.

Bonet, P. (09 de 10 de 2015). La bielorrusa Svetlana Alexiévich, premio Nobel de Literatura. EL PAÍS.

Las2orillas. (2016). ¿Por qué la Nobel Svetlana Alexievich aceptó venir a Colombia? Las2orillas.

 

 


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