«Una sociedad no puede juzgarse por la manera en que trata a sus ciudadanos más ilustres, sino a sus ciudadanos marginados; entre ellos, por supuesto, las personas que están recluidas en prisión».
Corte Constitucional, Sentencia T-388 de 2013.
Esta es mi experiencia de un día vivido en el infierno. Es por ello que debo citar una frase de uno de los compañeros que entrevisté, que me dijo que “la cárcel no se la deseo a nadie, ni a mi peor enemigo, porque esto es horrible