Con criterio
12 de abril de 2019

Los derechos indígenas en un estado social y democrático de derecho

Por: Marcela Gutiérrez Quevedo*- Directora CIPC

 

La palabra sin la acción es vacía, la acción sin la palabra es ciega, y la palabra y la acción sin el espíritu de la comunidad es la muerte”. Ahí está la clave del futuro del paro (jóven indígena) [1]

 

La Constitución Política de Colombia reconoce el pluralismo jurídico y cultural. Lo anterior significa que el territorio ancestral, las culturas y sus cosmovisiones deben ser respetados como compensación a una discriminación e indignidad históricas contra los pueblos ancestrales en Colombia. En fin, en un Estado democratico  la protesta social y las  Mingas se deben respetar.

En estos días se llevó a cabo la Minga indígena en el Cauca como reacción colectiva de las organizaciones ante la falta de reconocimiento de diferentes derechos: territoriales, derecho a las tierras productivas, derecho a la paz, derecho a la educación, derecho al agua, entre otros. Los indígenas resumen su lucha en una frase: “recuperar la Tierra es para tenerlo todo[2]”.

El líder indígena Neis dice que “la esencia de la minga es la defensa por la vida, la paz y el territorio. Nosotros no hemos estado incluidos en la visión de desarrollo de los gobiernos; y está en juego la tierra, que es sagrada. En nuestra forma de ver el mundo, no estamos de acuerdo con la explotación de la tierra por parte de multinacionales. No queremos fracking ni más agresiones a la naturaleza. Eso es lo que no han podido entender [3]”

Otros líderes indígenas reclaman respeto a las organizaciones, a la unidad y  a un diálogo con respeto de sus cosmovisiones y de su ancestralidad.  Hildo Pete y Emigdio Velasco insisten que la marca de los diálogos ha sido el incumplimiento de los acuerdos [4]. En el trascurso de la historia de lucha de derechos y resistencia indígena se han cruzado los autoritarismos abusivos e indignos con los pueblos de la región.

La situación de los pueblos indígenas y específicamente del Cauca, Nariño y Putumayo es desesperanzadora. En su informe sobre su visita a Colombia en el año 2004, el anterior Relator Especial, Profesor Stavenhagen, afirmó que “[l]a situación de los derechos humanos de los indígenas de Colombia es grave, crítica y profundamente preocupante”. El panorama observado por el Relator Especial confirma que esta descripción de la situación continúa vigente. A pesar de algunos avances en materia indígena, en general, las leyes, programas y políticas del Gobierno no permiten una efectiva protección y satisfacción de los derechos humanos de los pueblos indígenas en el país [5]. Asimismo, César Rodríguez en una columna en El Espectador expresa que “el gobierno Uribe le hizo poco caso al derecho de autodeterminación de los indígenas, lo que se nota en que la Corte Constitucional tumbó la ley forestal y el estatuto de desarrollo rural por falta de consulta previa, en los megaproyectos en zonas indígenas o en que la misma Corte en un Auto 04 de 2009 dijo que había más de 30 pueblos indígenas en riesgo de exterminio”[6].

Las Mingas reclaman los derechos ancestrales. La Minga del mes de abril  llegó a una  negociación parcial de sus derechos. Neis y sus compañeros lograron que el Gobierno se comprometiera con 843.000 millones de pesos para usar en proyectos productivos, dinero adicional a lo que contemplaba el Plan Nacional de Desarrollo. Si bien la ministra les insistía en que en el Plan ya había una destinación de 10 billones, los indígenas no estaban convencidos de que en realidad existiera ese dinero[7].

En el dialogo que se tenía previsto con el  jefe de Estado el 9 de abril de 2019 (Dia de las víctimas) y que no se llevó a cabo, la minga reiteraría el tema de la paz del país, el asesinato de líderes sociales y defensores de derechos humanos[i], y la importancia de una politica diferenciada económica y cultural. Los lideres indigenas insisten en que el Plan Nacional de Desarrollo sea equitativo y con politicas efectivas en DDHH y de construccion de paz para todos los pueblos vulnerados en sus derechos históricamente.

En fin, en un Estado democratico se debe respetar la protesta social y a los pueblos en Minga. La lucha de sus derechos colectivos y, por ende, la organización y solidez del tejido social se observa en las fotos siguientes: la musica, la solidaridad y la fortaleza comunitaria obedece a su historia de vejaciones y de resistencia a la violacion de los derechos territoriales y culturales.

Fotos: Duvan Calambas

Más fotos: Así pasan los dias en la Minga a la espera de Duque.

[1] Victor de Currea Lugo. 10 de junio de 2016. En el paro agrario, desde el Cauca con ardor

[2] Esteban Correa, Recuperar la Tierra para tenerlo todo, mayo 6 de 2016.  Palabra de un Taita Guambiano. 

[3] José Guarnizo. Las heridas que quedaron abiertas pese a los acuerdos con la Minga. 8 de abril de 2019. 

[4] Edinson Bolaños. El uribismo promueve odio y racismo contra la minga: lideres indígenas. 

[5] Juan Esteban Lewin. Uribe exagera en sus trinos el acuerdo con la Minga.8 de abril de 2019

[6] Juan Esteban Lewin. Uribe exagera en sus trinos el acuerdo con la Minga.8 de abril de 2019

[7] José Guarnizo. Las heridas que quedaron abiertas pese a los acuerdos con la Minga. 8 de abril de 2019.