Con criterio
7 de septiembre de 2018

Yoga en la cárcel: una alternativa dentro de los centros penitenciarios.

"El yoga es una alternativa que se debe tener en cuenta en los procesos de rehabilitación y reincorporación a la vida civil de los presos en Colombia para mejorar la condición de vida y salud de los reclusos".

Por: Laura Ospina, Monitora de la Cátedra Unesco

El Proyecto de Yoga en Prisiones (PYP) fue creado en 2002 con la realización del primer programa de yoga en la cárcel en San Francisco, California, Fox (2018). El yoga es hoy una alternativa para la rehabilitación y transformación de la vida de los reclusos en los sistemas penitenciarios de muchos países. En Colombia la rehabilitación de los reclusos es uno de los retos centrales del sistema carcelario colombiano. Esto debido a las graves condiciones de precariedad e inhumanidad de las cárceles. A pesar de que la Corte Constitucional, en las sentencias T-388 de 2013 y T-762 de 2015, ordenó superar el estado de cosas inconstitucional por la recurrente violación de los derechos a los presos, aún hay pocos avances al respecto. La respuesta a este fenómeno ha sido punitiva y de corte económico. En este texto sostengo que el yoga es una alternativa que se debe tener en cuenta en los procesos de rehabilitación y reincorporación a la vida civil de los presos en Colombia para mejorar la condición de vida y salud de los reclusos.

 

En esta columna definiré el yoga, como disciplina que cultiva el dominio corporal y mental (Diaz, 2017, Pág. 95). Además, debo aclarar que la literatura académica centrada en investigar el papel del yoga en el marco de las instituciones penitenciarias es bastante reciente y todavía escasa (Llonch, Clot & Puig ,2015)”.

 

La experiencia demuestra que el yoga ha traído grandes beneficios en diferentes países del mundo para la rehabilitación de los presos. Una de las experiencias más exitosas y recientes, según Urdinez (2018), se desarrolla en Argentina con la iniciativa “Moksha-Yoga en la cárcel’; un programa de yoga en las cárceles que transformó la vida de 250 internos de la Unidad Penitenciaria N.º 48 de San Martín, en Buenos Aires. A través de ejercicios corporales los reclusos encontraron una potente herramienta para el cambio de hábitos a nivel físico, psíquico y emocional. Así mismo, a tan solo cinco mil kilómetros de la India en la cárcel masculina de Athi River -Kenia se proporcionan sesiones de yoga a más de 900 reclusos del centro penitenciario, evidenciando pautas conductuales de mayor tranquilidad y serenidad. Sin duda, la rehabilitación de los presos en diversos países ha evidenciado grandes beneficios gracias al yoga.

 

Otro caso célebre, según Stallone (2017), para implementar el yoga en todas las cárceles de Colombia ha sido la iniciativa de la ex combatiente de las FARC, identificada por su seudónimo Marilú, quien comenzó a dar clases semanales de yoga en la cárcel El Buen Pastor en Bogotá durante el año 2017 mientras se encontraba recluida desde hace más de 10 años. Marilú es un emblema y referente de cómo el yoga es un vehículo para contrarrestar las dolencias del cuerpo y del alma, pero también un modo de resistencia y acción colectiva en el interior de la cárcel. Esta iniciativa permite pensar que aplicar las prácticas de Marilú en toda Colombia podría traer éxito en otras cárceles del país.

 

Todos, desde votantes hasta congresistas, debemos pensar que los cambios al sistema penitenciario del país no se logran con más penas, ni con un sistema punitivista que viola sistemáticamente los derechos humanos de los reclusos. La inoperatividad de las actividades de resocialización, el hacinamiento y las contiendas en el interior de las cárceles colombianas evidencia que necesitamos soluciones que comprendan vías alternas para la resolución de los conflictos y con fines de resocialización de los presos. Las estrategias represivas del castigo y dolor en las cárceles de Colombia no solucionan los fenómenos de corte estructural que vive diariamente nuestra sociedad. El yoga como práctica centrada en el autodominio mental y corporal puede implementarse como programas de atención psico-social en las cárceles del país, ya que abriría posibilidades para el bienestar físico-emocional de los internos y, con ello, la reincorporación y re-socialización satisfactoria a la vida civil.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

·         Fox M.A . (30 de agosto de 2018). Prisión Yoga Project. Recuperado de https://prisonyoga.org/

·         Corte constitucional, Sala Octava de Revisión de la Corte Constitucional. (14 de febrero de 2013) ST-388 de 2013. [MP Alexei Julio Estrada]

·         Corte constitucional, Sala Quinta de Revisión de la Corte Constitucional. (16 de diciembre de 2015) ST-762 de 2015. [MP Jorge Iván Palacio, Jorge Ignacio Pretelt Chaljub & Magistrada Gloria Stella Ortiz Delgado]

·         Díaz, D (2017). Yoga: una práctica que influencia el desarrollo cognitivo y psicoemocional en líderes empresariales. Universidad militar nueva Granada, Bogotá, Colombia.

·         Llonch, M., Clot, A& Puig ,M. (2015). La práctica del yoga en los centros penitenciarios de Cataluña. (Trabajo de grado). Centro de Estudios Jurídicos y Formación Especializada, Cataluña, Barcelona.

·         Urdinez, M. (20 de junio de 2018). La cárcel en la que los presos no pelean sino que practican yoga . El Tiempo. Recuperado de https://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/el-yoga-logro-acabar-con-los-niveles-de-violencia-en-las-carceles-argentinas-231120

·         EFE. (02 de noviembre de 2016 ). Cuando el yoga entra a prisión. El clarín .Recuperado de https://www.clarin.com/mundo/yoga-entra-prision_0_r1dKF5vee.html

·         Stallone ,K (25 de mayo de 2017) .Yoga en la cárcel: la espera de las mujeres de las Farc .El pacifista .Recuperado de http://pacifista.co/yoga-en-la-carcel-asi-esperan-su-libertad-las-mujeres-de-las-farc/ .